El médico, escritor y responsable de Cultura de Gualeguaychú presenta su nuevo libro "Crónica de Héroes y Traidores. 1811 la revolución continúa", una obra que interpela la historia oficial y humaniza a los próceres que forjaron la independencia en el barro del Litoral.
La historia que nos enseñaron en la escuela suele ser una sucesión de fechas estáticas: de 1810 saltamos a 1813, y de allí a 1816. Pero, ¿qué pasó en el medio? ¿Cómo se vivió la revolución en los pueblos del Litoral mientras en Buenos Aires se discutía en los escritorios? Para el Dr. Héctor Luis Castillo, médico, escritor y actual responsable de Cultura de Gualeguaychú, la respuesta está en la acción, la violencia y la humanidad de quienes habitaron ese "mundo salvaje" de principios del siglo XIX.
En su nueva obra, "Crónica de Héroes y Traidores. 1811 la revolución continúa...", Castillo retoma la posta de su anterior libro para sumergir al lector en un año clave, donde la supervivencia de la Revolución de Mayo dependía enteramente de lo que sucediera en la Banda Oriental y en los cabildos de Entre Ríos.
Interpelar el "bronce" escolar
Castillo es crítico con la formación histórica tradicional. "Nos enseñaron fechas y hechos, pero nunca los relacionamos", sostiene. Para el autor, la historiografía oficial ha borrado sistemáticamente las sombras de los héroes y las luces de los traidores, convirtiendo a personas de carne y hueso en figuras impolutas con "olor a bronce".
"Eran seres humanos que sentían, sufrían y hacían lo que podían. En ese mundo violento, tratar de mostrar personas sacras es una falacia. Un personaje debe poder putear si recibe un hachazo; nadie dice 'cáspita' en medio de una batalla", afirma Castillo con la agudeza que lo caracteriza.
Gualeguaychú y el protagonismo del Litoral
Uno de los puntos más fuertes de la narrativa de Castillo es el rescate de figuras locales como Zapata y Samaniego (de Gualeguay y Gualeguaychú respectivamente), quienes fueron fundamentales para que la Revolución de Mayo no quedara en el olvido. El autor destaca que, mientras los frentes del Norte y Paraguay sufrían derrotas estrepitosas, la resistencia en el Litoral mantenía viva la llama de la emancipación.
El libro también reivindica la figura de José Gervasio Artigas, a quien Castillo define como el primer gran héroe nacional, criticando la visión que lo "invisibiliza" al tildarlo únicamente de uruguayo cuando, en aquel entonces, la Banda Oriental era una provincia más de la unión.
Una agenda cultural cargada: Tango, Libros y Dinosaurios
Más allá de su faceta como autor, Castillo brindó detalles sobre la vibrante agenda cultural que atraviesa Gualeguaychú:
Conclusión: La revolución que no termina
"Crónica de Héroes y Traidores" no es solo un libro de historia; es una invitación a mirar nuestras calles y nombres propios con otros ojos. Es el recordatorio de que la libertad no se firmó solo con tinta en Buenos Aires, sino que se regó con la sangre y el coraje de los paisanos, indios y mestizos de nuestra propia tierra.
